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¿Cuándo estamos frente a un lunático?

Autor: Licda. Sylvia Patricia Chabebe - Especialista en Terapia Familiar y de Parej.-

En nuestra sociedad existe una confusión con respecto al denominado “lunático” quien se puede definir de diferentes formas: (1) Persona que tiene cambios bruscos de carácter o de humor sin explicación, (2) Que sufre locura en determinados momentos, (3) Que tiene una enfermedad mental o (4) Que está perdido en sus pensamientos, o sea está "en la luna".

En la psicología, una persona lunática es una persona que la sociedad define básicamente como temperamental. El “lunático” sufre cambios bruscos de carácter o humor, son personas que tienen el carácter muy variable, que son impredecibles y que en ocasiones demuestra falta de sentido común y capacidad de reflexión. 

El origen de esta expresión nos llega desde la Roma de antes de Cristo donde ya se utilizaba el término lunaticus para referirse a aquellas personas que sufrían trastornos en sus actos y personalidad a causa de las fases lunares. 

Las principales características de una persona temperamental o lunática es que un día esta efusivo y alegre, pero al otro día no quiere ni que lo miren. En ocasiones cualquier palabra puede irritarlos, e incluso llevarlos a actuar con agresión.  Asimismo, es una persona con una vida inconstante, inestable emocionalmente, que se altera fácilmente, que tiene una imaginación exagerada, extremadamente sensible y tiene mecanismos de defensa absurdos para los demás. En algunos casos más severos, el comportamiento del lunático está acompañado de gestos y de ademanes exagerados muy característicos.

Las señales más notables para poder identificar a este tipo de personas son: la falta de control de la ira, pasar de un estado normal a la ansiedad, irritabilidad o tristeza, sentimientos de vacío y soledad, confusión de su propia identidad y una impulsividad en su comportamiento. 

La psicología explica que en el fondo una persona que cambia de temperamento a cada instante esconde algo más en su interior que un simple mal humor, son personas con una sensación de vacío en el alma, que se sienten completamente solas y que nadie aparecerá a ayudarles. Detrás de ese constante cambio anímico se esconde una gran tristeza. En vez de llorar es más fácil pelear con los demás, sienten que así se defienden ya que la rabia es vivida como fortaleza y la tristeza como debilidad, mediante una creencia inadecuada de la sociedad. Generalmente son personas que tienen miedo y pueden haber vivido experiencias en las que sintieron mucho temor o impotencia cuando niños.

Pero no todo está perdido para una persona lunática, hay una luz al final del túnel. El intentar tener un comportamiento más estable no es fácil y más si no se tiene ningún tipo de ayuda profesional, principalmente porque hay que buscar el origen de ese vacío que ellos sienten, que es mayormente una pena o dolor en los vínculos con los padres. 
Seguir un proceso de búsqueda interior con un profesional es una muy buena forma de comprender, de crecer y soltar los asuntos pendientes.

Junto con la psicoterapia, luego de su correcta identificación, tanto la hipnosis clínica como la meditación, son herramientas terapéuticas que, bien sea aplicada de forma directa o como complemento a un tratamiento médico, pueden ayudar en gran medida a la solución de la dolencia. Algunas otras formas de ayudar también son la medicina bioenergética, la acupuntura, el yoga y demás prácticas alternativas pueden ayudar a mejorar la sintomatología, principalmente el estrés.

Finalmente,  aunque es normal que nos enojemos y sintamos tristeza, debemos de estar alerta cuando ya han pasado semanas y seguimos deprimidos o cambiamos en un minuto de la euforia a la melancolía, de ser así, debemos de buscar ayuda.

schabebe@hotmail.com

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