Los Celos No Son Amor
Una de las emociones más comunes, pero de las más dañinas también, son los celos, el sentimiento de temor a perder a la persona amada.
El ser celoso implica un sufrimiento continuo e indomable porque se alimenta de nuestra imaginación, más que nada de cosas que no existen. Estos, en su mayoría, son causantes de nuestra inseguridad y falta de autoestima.
Los celos derivan una cadena de emociones negativas como el ser impulsivo, apasionado, ansioso, sadomasoquista o hasta neurótico. Para una persona celosa las explicaciones nunca son suficientes ni se convencen del todo, siempre queda una duda por lo que constantemente buscan el control total de la pareja así como también evidencias que comprueben que están en lo correcto. Al mismo tiempo, esta necesidad de control hacia la pareja impulsa más a esta a demostrar su autonomía, a alejarse.
¿Existe alguna diferencia entre los celos en la mujer y en el hombre? Pues sí. En su mayoría, los hombres sufren con la infidelidad sexual, el acto físico en sí, mientras que a las mujeres les afecta más la infidelidad emocional, es decir, que su pareja tenga sentimientos hacia otra mujer, que le dedique tiempo y atención, sin que necesariamente haya un contacto físico en sí.
De igual forma, ambos sexos manifiestan esos celos de forma diferente. El hombre es más agresivo e impulsivo, lo manifiesta en actos violentos y reproches. La mujer en cambio lo que busca, incluso sin reprochar ni dar manifiesto a que conoce la situación, es llamar la atención del hombre, reconquistarlo y persuadirlo.
Ahora bien, ¿Qué podemos hacer para mejorar y controlar o superar los celos? Ante todo ten presente que ocultar el sufrimiento y negarlo hace que este aumente cada vez más por lo que es básico que le comuniquemos nuestro sentir a la pareja, expliquémosle detalladamente qué conductas han llevado a sentirnos así y esto lleva a que fortalezcamos la comunicación y confianza, e incluso las relaciones íntimas. De igual forma trabajemos en nuestra autoestima, aprende a confiar en ti mismo, a ser objetivo y así poder diferenciar lo real de lo que creemos, es decir, tomar conciencia del problema y respetar la autonomía y espacio de la pareja, no lo culpes de TUS SENTIMIENTOS.
En otro aspecto, existen muchas situaciones que los celos son, más que amor o miedo a la soledad, una manifestación de otra problemática en la pareja, algo más profundo que se llegan a convertir en relaciones toxicas, o peor aún, romperlas del todo. Una buena relación de pareja se basa en la ternura, comunicación, comprensión, tolerancia y respeto a la autonomía del otro.
“Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio”.
Michel de la Montaigne