¿Podemos ser víctimas de la delincuencia y salir sin traumas?

De acuerdo a la APA (American Psychological Association), trauma es la respuesta emocional a un terrible evento como un accidente, violación o un desastre natural.  De acuerdo a la Enciclopedia Libre Wikipedia referente a los términos de la psiquiatría un trauma es definido, indirectamente, como “exposición personal directa a un suceso que envuelva amenaza real o potencial de muerte o grave daño u otras amenazas a la integridad física personal”. Así que, de acuerdo a ambas definiciones queda claro que si hemos sido víctimas de algún acto delincuencial (asalto, violación, secuestro, accidente intencional, etc.) lo mas probable es que se haya desencadenado un trastorno como resultado del trauma y que este sea el Trastorno de Estrés Postraumático, TEPT.

Son varios los síntomas que de acuerdo a criterios del DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales)  debe evidenciar una persona para diagnosticar este trastorno, pero en este artículo solo me enfocaré  en algunos.

  • La re-experimentación. Cuando la persona se enfrenta a los recuerdos de la situación vivida una y otra vez y que los llevan a experimentar las mismas sensaciones en lo cognitivo, emocional y conductual tan pronto vuelven a tener contacto con estímulos que le traen esta recuerdos como un olor, un sonido, una voz, un color, etc.
  • La evitación. Cuando la persona busca evitar situaciones, actividades, personas, objetos, lugares que le recuerden lo sucedido.
  • Creencias inadecuadas y culpa.  Cuando la persona percibe que ya no es la mismas de antes como resultado de esta experiencia, o siente vergüenza o culpa por no haber podido reaccionar para defenderse.
  • Pesadillas recurrentes o pensamientos que le hacen considerar que está perdiendo el control de su mente.

Todos estos síntomas y los que faltan, provocan en la persona que los experimenta respuestas emocionales como miedo, enfado, culpa, tristeza, ansiedad que son totalmente normales y que están asociadas a la presencia de un desencadenante como la experiencia traumática recién vivida.  Ahora bien, si estas emociones asociadas persisten aún  pasado un tiempo prolongado (digamos un año) y no se ha visto mejoría en cuanto a la adaptación que debe tener la persona hacia sus actividades cotidianas y sus relaciones interpersonales entonces indica que el cuadro se ha complicado.  Si por alguna razón no se asistió a recibir atención psicológica o psiquiátrica posterior al trauma vivido, es recomendable hacerlo tan pronto se considere que ha pasado un tiempo prudente y aún se observan los mismos síntomas de un inicio.

Cuando alguien cercano a nosotros pasa por una experiencia traumática es importante tomar en cuenta estos consejos:

  • Busque información acerca de los síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático, TEPT.
  • De muestras de comprensión. Es fundamental que la persona se sienta acompañada, escuchada y entendida.
  • Permitir el llanto.
  • Sugerir a la persona buscar ayuda psicológica o psiquiátrica.
  • Preguntar y escuchar sus necesidades del momento.
  • Evitar frases que no consuelen.

Lo importante es saber que debemos evitar por todos los medios ser víctimas de la delincuencia  Las sociedades que están experimentando un alza en los actos delincuenciales se han quedado sin los debidos recursos para enfrentar este tipo de inseguridad así que lo recomendable es que cada uno de  nosotros cuide de sí mismo para poder cuidar de los demás.

  • Informarnos siempre de los lugares que vamos a visitar y que son desconocidos por nosotros para saber que medidas debemos tomar o si es prudente el horario en que pensamos asistir.
  • Escoger siempre buena y bien conocida compañía.
  • Evitar conversaciones con extraños.
  • No ser descuidado (a) con tus artículos personales ni en tu casa ni fuera de ella.
  • Alertar a todos en tu  hogar de que nadie desconocido puede ser recibido.
  • Evitar caminar o manejar solo en las noches en áreas potencialmente inseguras.
  • Romper la rutina de vez en cuando y cambiar de ruta así sea para ir al mismo lugar de todos los días,
  • Confiar en tu instinto.  Cuando no te sientas seguro (a) de estar o ir a algún lugar, evítalo.

Todos somos responsables por nuestro estilo de vida.  No se trata de vivir con miedo o de ser paranoicos pero si de ser precavidos y de evitar situaciones que podamos luego lamentar.