¿Por qué es fundamental conocer nuestro origen e historia familiar?

Nuestro ámbito familiar es de vital importancia y consecuencia en nuestra vida por lo que, el aprender más sobre nuestra familia es verdaderamente un acto de osadía y valor. La mayoría de nosotros reaccionamos ante los otros miembros de la familia, pero que en realidad no los conocemos.

En la vida familiar no hay nunca un único “malo” y nunca somos los primeros en nuestra familia en luchar con un problema determinado, ya que todos heredamos problemas no resueltos del pasado familiar por lo que, si no conocemos nuestra propia historia familiar, es más probable que repitamos pautas del pasado o que nos rebelemos contra ellas, sin tener claro quiénes somos y cómo podríamos proceder del mejor modo posible en nuestra propia vida. Aprender de qué manera, durante generaciones, se han afrontado en la familia problemas similares al nuestro es una de las formas más eficaces de disminuir las conductas reactivas e intensificar la claridad personal.

Lo que sucede muy comúnmente es que cuando nos enojamos con familiares solemos alejarnos de estos, tanto emocional como físicamente, y esto no hace que el problema desaparezca sino, más bien, esto hace aún más probable que repitamos sus pautas ya que es inevitable que los problemas no resueltos de nuestro pasado afloren nuestras relaciones presentes debido a que la medida de independencia que logramos a partir de nuestra propia familia de origen siempre se expresa en la generación siguiente.

Todo lo anterior nos dice que debemos de aceptar que aunque todas las familias tienden a establecer reglas y roles rígidos, que rigen la forma en que cada uno de sus miembros ha de pensar, sentir y conducirse, y que estas reglas no son fáciles de afrontar ni de cambiar, asimismo cada uno de los miembros de la familia tiene un punto de vista personal y valioso, al igual que cada uno de nosotros.